Dentro de las teorías de arqueólogos, historiadores, científicos y los mismos pascuenses se dice que las causas de la deforestación de la isla se deben a la tala de madera para la utilización de canoas y herramientas; además los troncos de los mismos árboles se usaron para trasladar los moais, pero también los ratones contribuyeron a la devastación comiéndose las raíces. También existe el discurso, de cuando había una sobre población en la isla, hubo una división entre las dos tribus que termino con una gran guerra entre árboles quemados, moais destruidos y miles de personas muertas por consecuencia. Mas allá de los culpables y las razones que determinaron la deforestación de la isla de Pascua o Rapa Nui, se debe entender en el problema del cual viven los mismos pascuenses, el árbol es sin duda un contribuyente a la vida del hombre, por sus cualidades de climatizar, como entregar alimentos y madera; si nos quedamos con el aporte de climatizar. Esto puede traer notables consecuencias de beneficio para los habitantes de la isla, tanto para el verano como invierno, proyectando barreras de árboles para cobijarse del viento reinante en Hanga Roa o bosques para alimentar y cubrir necesidades del pueblo.
Es sabido que llevar un tronco a la isla tiene un valor enorme en el trueque para los artesanos escultores, es la madera un material noble para construir, como para tantas labores más del hombre… Mantener la isla con las pocas palmeras es un desastre natural para el paisaje real como para el hombre presente. La historia de la isla de pascua habla de su arborización, hoy ya poco importa.
Las medidas son dependientes del Estado para cada proyecto, el consejo de ancianos debe tomar un rol más dominante junto al alcalde, para proponer medidas hacia largo alcance que corrijan los errores del hombre y lleven a la naturaleza hacia su pasado real con una isla de Pascua de bosques verdes en toda su magnitud.